hipnosis

Formas de trabajar la hipnosis

Seguro que a menudo habrás oído hablar sobre los múltiples beneficios y posibilidades que ofrece la hipnosis a la hora de poner solución todo tipo de problemas de carácter psicológico, emocional y psicosomático. La hipnosis o como también se le conoce, la hipnoterapia, consiste en una técnica muy demandada en la actualidad debido a su enorme efectividad, que ha sido por comprobada a través de todo tipo de estudios por algunos de los científicos más prestigiosos en todo el mundo.

Sirve para tratar todo tipo de casos, desde pacientes con una baja autoestima, depresión, traumas y complejos sexuales, enfermedades psicosomáticas, etc. Se centra en aliviar aquellos dolores agudos y crónicos, siendo realmente efectiva para poner solución a todo tipo de miedos y fobias.

Son muchas las diferentes formas que existen de trabajar la hipnosis, aunque por lo general se centra en sacar el máximo partido al estado hipnótico de las personas, manteniendo en todo momento un control total sobre la consciencia del paciente. Se muestra sin ninguna duda como la estrategia más eficaz para conseguir agilizar diferentes cambios personales en una persona, lo que sirve también para poner solución a diferentes situaciones personales que surgen de manera imprevista.

Funcionamiento de la hipnosis

Es cierto que existen diferentes formas de trabajar la hipnosis, aunque cada una de ellas debe funcionar como un perfecto mecanismo de relojería para conseguir disfrutar de los mejores resultados. La clave está en conseguir colocar cada pensamiento y cada vivencia del paciente en su lugar, ya que esto te permitirá para aprovechar al máximo las diferentes posibilidades que ofrece esta técnica.

Se centra en distraer de alguna al subconsciente a través de diferentes técnicas de inducción y profundización hipnótica, ya que éste es el que maneja nuestra forma de actuar, nuestros pensamientos, emociones, etc. Y es que con la hipnosis los expertos entran de lleno en tu subconsciente, pudiendo analizarlo por completo.

Las técnicas más habituales

Como comentamos anteriormente, existen diferentes formas y técnicas de trabajar la hipnosis, por ello hemos querido aprovechar este artículo para analizarlas y hablarte sobre las que se llevan a cabo con una mayor frecuencia. Presta atención y toma nota.

Fijación

La técnica de fijación consiste en fijar tu mirada en un punto que se encuentre por encima de los ojos, consiguiendo un desenfoque que irá avanzando progresivamente hasta conseguir cerrar los ojos sin que ni siquiera te des cuenta.

Visualización

Con la técnica de visualización se trata de introducirte en una situación paralela, y para ello tendrás que hacer uso de todos tus sentidos. Entras en un estado de profundidad total, que permite al experto aprovechar al máximo las posibilidades de la hipnosis.

Respiratorio

El método respiratorio consiste en centrarte en tu respiración, consiguiendo un estado de hiperventilación que te permita llegar hasta un estado de desconexión absoluto.
Aquí la técnica que más se lleva a cabo es la de aspirar, retener, exhalar y vaciar, manteniendo los mismos espacios de tiempo entre cada fase, que pueden ser unos tres segundos aproximadamente, aunque esto dependerá de cada especialista.

Técnica de Schulz

La técnica de Schulz o como también se le conoce, el yoga occidental, se centra en la concentración total en diferentes partes del cuerpo, tratando de relajarlas hasta llegar al estado deseado. Lo habitual es comenzar por los pies y poco a poco ir subiendo hasta llegar a la cabeza.

Método de Jacobson

El método de Jacobson consiste en tensar y relajar los grupos musculares que tenemos en nuestro en cuerpo. Es similar a la técnica de Schultz, aunque en el método de Jacobson se comienza con el pie derecho, tratando de tensarlo durante unos 5 segundos y relajarlo. Después, se pasará al izquierdo y se irá subiendo poco a poco por los diferentes músculos del cuerpo.