Uso de información para saber nuestras preferencias

Lo más intuitivo es pensar que las empresas usan esta información para saber nuestros gustos y preferencias, y así responder con estrategias que generen un incremento en sus beneficios, cosa que es cierta. Con el flujo de información pueden responder de forma eficiente y rápida a través del tratamiento de información denominado Big Data.

Saben las palabras más utilizadas que le sirven como clave para subir en los buscadores. Además de conocer la opinión de los usuarios sobre sus productos, servicios y todo lo relacionado con crecer como negocio. Pero aparte de todo esto, la información es útil para estudios estadísticos más difíciles de adivinar.

Con el uso de las tarjetas de crédito se puede medir el impacto de un desastre natural, como por ejemplo un huracán. En 2013, gracias a las tarjetas de crédito, se estudió el comportamiento de los habitantes del sur de California cuando pasó el huracán Odile.

Se trató la información recopilada antes, durante y después de la catástrofe, se supo cómo la gente acumulaba víveres antes de que llegara el tornado, y como la situación fue volviendo a la normalidad poco a poco hasta la total recuperación dos semanas después.

Con esta información comprueban la capacidad de recuperación de los distintos lugares afectados para así tener métodos más eficientes en el futuro. También conocen como evoluciona el turismo.

Diferentes herramientas para analizar datos

Otras herramientas que utilizan las empresas para analizar datos son los sensores de movimiento, más concretamente usan estos sensores para contar personas. Estás prácticas son muy normales en centros o calles comerciales.

Se instalan sensores en entradas, zonas o escaparates para contar el flujo de personas diarias. Se obtiene el valor del cliente potencial dividiendo el número de peatones diarios por lo que cuesta el alquiler de un local al día. Por ello, conocemos que locales tienen mejor posición para atraer clientes. Además, sumando la información de ventas diarias, calculan lo atractivo que resulta un establecimiento.

El ingenio no conoce límites, hay compañías de seguros capaces de ofertar coberturas a la carta, como el caso de la compañía italiana OCTO Telematics que instala sensores en los vehículos de los clientes, recogiendo datos de velocidades, rutas y horarios para así ofrecer un seguro a la medida.